A TRAVÉS DE LAS PALABRAS.

Tengo 20 años, y soy estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la UAB, Barcelona.

Actualmente, experimentadora nata sobre cómo conectar arte, creatividad, comunicación, publicidad y escritura.

viernes, 1 de octubre de 2010

Calma, ¿y dolor?

Algunas noches, incapaz de evitarlo, la muerde la melancolía; la soledad. Las velas de su santuario consumen los cirios de plastilina ardiente, impasibles, acercándose en el transcurso de las horas a su final y, por consecuencia, a su muerte. Tras las cortinas ya no queda luz. Hace tiempo que los niños de la calle fueron llamados desde las ventanas a cenar.

Los bellos recuerdos se apagan. La melancolía, único presente; ese monstruo no frenado en el camino de aproximación, en sus pasos presurosos hacia aquel norte, ahora, ya más tarde, imposible de detener. Se alimenta de ilusiones y de llamas de luz, ama sobretodo las sonrisas decaídas. Un acertado beso suyo inicia la historia de una existencia gris. Pero evitando sus labios de carne muerta se alcanza la salvación tras la innegociable noche de condena.

El caso es que en esta velada una escritora se debate en las tinieblas del cansancio espiritual. ¿Su alma se encuentra en calma? Sí, tal vez sólo más lenta de reflejos de lo habitual. Se siente sola, de vez en cuando toda manta desaparece de su salón, y esta noche siente frío en su interior. Extraña la pluma que antes manejaba entre sus dedos, olvidada ahora al fondo de un cajón. No escribe. Piensa. Piensa en un hombre que esta noche no la quiere, que esta noche la ha olvidado, a ella, con la manta invisible sentada frente al fuego de su salón. Sólo dos versos pronunciados por sus labios secos, sedientos de amor. Antes de desplomarse en la alfombra moteada de fuego.

"Pronto.
O me quedaré sin voz."

1 comentario:

  1. siempre perfecto!!

    visitame y unete!!!
    buscando-el-sol.blogspot.com

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