A TRAVÉS DE LAS PALABRAS.

Tengo 20 años, y soy estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la UAB, Barcelona.

Actualmente, experimentadora nata sobre cómo conectar arte, creatividad, comunicación, publicidad y escritura.

sábado, 26 de febrero de 2011

Peleándome con el monstruo de dentro del armario.

Detesto caer en la obligación mental de dar la razón a aquellos que hablan de cómo soy. Bien, muchas veces se equivocan, pero cuando dan justo en el clavo es verdaderamente indignante reconocer los errores.
Por supuesto, eso es una deuda que sólo he de saldar conmigo misma, pues obviamente en este punto sobran las justificaciones que no vayan a parar a ese par de personas realmente sinceras dentro de mi vida. 

Me apasiona la filosofía. Ahora pienso mucho en los mil problemas y variaciones que generaría creer en las impresiones y sus posteriores ideas. Se establece que una idea legítima, creada en nuestra mente a partir de una impresión o experiencia, sólo es aquella que procede de la experiencia. Por supuesto, no creemos en la existencia de unas ideas innatas. Así, ¿cómo es posible la existencia de ideas no legítimas, si sin experiencia no es posible la idea? Por supuesto, hoy no voy a probar de dar a esto respuesta; mañana, quizá.
Ahora aceptamos la existencia de ideas legítimas e ideas no legítimas. Así, si yo vi algo de lejos, sin olerlo, tocarlo o saborearlo, esa idea no debería ser legítima. Poseo la idea simple de su imagen, pero carezco de la idea compleja que me permite elaborar el recuerdo de un todo. Así, soy incapaz de recordarlo como algo completo y veraz, pues sólo lo experimento como una idea vagabunda y sin conexión en el mar de mi mente.

Y en las plumas de Carnaval va mi noche...

No me malinterpretéis; no quiero pudrirme por dentro con tal rapidez. Me siento un 5 y un 10 a la vez, inútil presencia en cualquiera de los mundos que me ofrezcan. No voy a correr, no vaya a cansarme, no me quedaré en la cama, no vaya a atraparme el sueño. Y sin embargo, correr me hace sonreír, y el sueño me lleva hasta al escondite del Sol.

Pero en mi alegato final está la clave: Siempre adopto la misma actitud, y mi falta de ganas no es más que un exceso de miedo.

1 comentario:

  1. Acabo de veure un comentari a un text meu titulat "Olimp" que no em sona haver llegit, i mira que fa mesos i mesos que me'l vas deixar! xd

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