A TRAVÉS DE LAS PALABRAS.

Tengo 20 años, y soy estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la UAB, Barcelona.

Actualmente, experimentadora nata sobre cómo conectar arte, creatividad, comunicación, publicidad y escritura.

sábado, 20 de agosto de 2011

Derrotada

Para tener 18 años me siento bastante ridícula. Con mi bata azul regalada años a y que aún me viene considerablemente holgada, mi error de gafas negras y blancas de pasta y mi pelo recogido en una coleta que, a medida que avanzan las horas, va dejando de ser alta.
Sentada, todo el día sentada frente al ordenador. Perdiendo el tiempo, abriendo y cerrando páginas sin tan siquiera prestarles demasiada atención; leyendo libros que a las pocas semanas de acabar olvidaré y escribiendo, cada vez más de vez en cuando, cosas que probablemente nunca sirvan para nada. Definitivamente, soy buena en tantas cosas que no soy buena en nada.
Meto la cabeza en un agujero bajo tierra; llámame cobarde, pero estoy cansada de “vivir”. Al fin y al cabo, puede que la sociedad esté montada de tal forma que las personas tengamos una única opción: atarnos. Atarnos a cuatro paredes que nos conocen de memoria, a una pareja por la que el amor se va diluyendo imperceptiblemente y a un trabajo que nos asfixia y a duras penas deja tiempo para comer y dormir. ¿Ya, tan joven, me he resignado?

Tengo conocidas que proclaman que el objetivo de sus vidas es encontrar al hombre de sus sueños (al menos, uno que se le parezca), y comprar una casa con jardín en la que apalancarse. Una vez allí podrán preocuparse por el diseño de las cortinas, de los muebles y de las sábanas y los cojines; y probablemente, acabar por comprar un perro. Después, por supuesto, empezarán a venir los niños. Con los años irán conformando una familia con trabajos fijos y horarios cíclicos, los hijos se independizarán y ellos finalizarán su paso por esta vida con una tranquila vejez de leer periódicos en el jardín.

Eso es todo.

¡Qué estupidez! ¿Dónde hay tiempo para la vida, para la improvisación? Para sentir… para sentir algo de verdad.
Mis sueños pasan por algo mucho más dinámico. Estar a temporadas y en condición de alquiler, sin demasiado tiempo ni ganas de crearme un refugio de cuadros, lámparas y miles de detalles. Estar siempre de paso y con los recuerdos a cuestas. Tener un trabajo que pueda hacer cambiando de país, que tenga una rutina (desgraciadamente necesaria) limitada, que parta de la creatividad.
Y más que en el amor, pienso en tener compañía; los sentimientos más fuertes duran unos meses y son seguidos por años de un hastío de convivencia. Quiero compañías, personas que merezcan la pena y que tengan tiempo para hablar y para escuchar. Personas que se trasladen conmigo, o que no. Pero que siempre, por favor, haya alguien que pueda darme un abrazo, y que pueda sacarme de casa y mostrarme de nuevo las diferentes fases del día; precisamente, bajo el día.

Pero, últimamente, un últimamente que ya viene siendo demasiado largo, me veo sin fuerzas para luchar por nada. Desisto incluso de las tareas más fáciles; no merece la pena, me digo. Me veo sola, triste, completamente apagada y siendo empujada sin resistirme hacia esas miles de vidas idénticas que no quiero. Por la ventana veo a niños jugando entre ellos y en la televisión veo miles de jóvenes saltando en un concierto. Pero nada de eso es para mí porqué requiere demasiado esfuerzo, demasiadas conversaciones y demasiadas horas investigando cómo funciona el mundo. Mejor me quedo sentada delante del ordenador; viendo como me muero.

1 comentario:

  1. Hola Ainoa...tengo mucho que decirte al leer esta entrada, pero trataré de ser breve.
    Tengo unos cuantos años mas que vos y también sufrí crisis cuanto tenía tu edad, necesité de alguien que me diga que mi vida no tenía porque ser asi de triste...que el futuro iba a ser distinto...
    Quiero proponerte algo, a ver si eres capaz de hacerlo. Párate de aqui a 10 años en el futuro y mira tu vida, puedes decirme que ves?

    NO? NO lo puedes ver? entonces deja que yo vea por ti...te veo en un hogar feliz, con un hombre que te ama y un niño/a correteando por tu casa, si, por supuesto, es tu hijo/a y te esta dando la mayor felicidad que puedas conocer en tu vida...y veo cosas mejores.

    SI??? Puedes verte de aqui a 10 años??? entonces cuentame que ves...guillermo-silva@hotmail.com

    Un beso. Sé feliz...la vida es una y merece vivirla.

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