A TRAVÉS DE LAS PALABRAS.

Tengo 20 años, y soy estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas en la UAB, Barcelona.

Actualmente, experimentadora nata sobre cómo conectar arte, creatividad, comunicación, publicidad y escritura.

lunes, 19 de abril de 2010

Bosque.

Durante el día sólo las canciones cruzaban las paredes de su habitación. Una tras otra, invadían el aire de las casas contiguas. Su refugio escondía un espejo, frente al cual la niña bailaba como si fuera su último aliento de juventud, frente al cual cantaba, pensando siempre si algún día sonrisas y caricias la acompañarían. Con ese precioso Sol anaranjado, de verano, asomándose por la ventana. Y por las noches, sólo se filtraban tenues llantos, sofocados en su almohada.
Y ese espejo, era el único en el que la niña se miraba.
Su pelo olor a miel albergaba miles de secretos, profundos hasta alcanzar su alma, donde dolor y sufrimiento había logrado empezar a transformar. Se dejaba arrastrar por la desértica rutina, mirando el reloj de reojo en sus bailes y esperando, esperando simplemente a que avanzara. Sus piernas solo vivían en su casa, el resto del tiempo eran dirigidas sin pensar.

Esa semana no fue igual. El tiempo seguía lento, angustioso, pero quizá no lo fue tanto como a lo que sus pasos estaban acostumbrados. Logró sentirse cómoda y dejar de actuar, pudiendo ser ella misma, durante tres días seguidos. Lo que los minutos dejaron de atormentarla.

La segunda de las tardes estuvo con una amiga. Se perdieron en el bosque de sus actos y gritaron tanto como supieron. La niña no estaba acostumbrada a tantas sonrisas palpables, pero sí a dar valor en su mente a cada muestra de afecto. Las dos corrieron por el bosque.

La tercera de las tardes estuvo con una amiga. Esta vez, se perdieron en el desierto de sus pensamientos y reflexionaron tanto como pudieron. La niña no estaba acostumbrada a que se le permitiera ser entendida y entender, pero sí a apreciar enormemente poder vivir algo así. Las dos anduvieron por la hierba.

Y al quedarse sola de nuevo se le echa el mundo encima, ni ella entendiendo sus razones. Y una vez más, su cuerpo es pequeño para albergar la intensidad de su sencilla vida. Le falta una parte del alma, que estos días se ha ido llorando sin motivo.
Pues aún ese espejo es el único en el que la niña se mira, pues aún sigue esperando en sus cantos, sonrisas y caricias.

5 comentarios:

  1. hola amiga!!
    vaya que tu si que escribes bonito!!! me encanto todo eso... como le haces para darte tantas ideas!!?? estuvo super lindo eso de la nina!! y del espejo!!
    que lindos pensamientos, tristes pero lindos!!! siempre me sorprendes con temas tan llenos de significado!!
    oie, otra cosa que te queria comentar es que estoy bscando a alguna chica que me ayudara con alguno de mis blogs!! mi amiga marie, que tambien escribe pronto se tiene que ir del blog... asi que si conoces a alguien que me pueda ayudar, avisame, si?!!
    besos<3

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  2. oh, me encanta la foto del bosque! es tuya? deberías ponerla más grande. ^^
    bueno, he estado tiempo sin publicar, y por lo tanto sin comentar, pero creo que ya estoy de vuelta de nuevo ;)

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  3. me encaaanta y lo mejor es que lo entiendo:), te entiendo



    PD: este SIIÍ que es tu fondo, de cinee

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  4. Holaa
    me encantoooo
    escribes muy bien
    pblica prontoo (:

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  5. olla esta super tu blog me gusto muchoya te sigo si quiere pasate por mi blog:
    http://aleja-myhistory.blogspot.com

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